Por qué nos podemos marear durante el ejercicio

El ejercicio es bueno, sin embargo si está mareado o aturdido durante el entrenamiento, es posible que quieras saber la razón por la que nos pasa.

Normalmente este tipo de mareos se producen en los primeros minutos de inicio después de los primeros 10 a 15 minutos de una sesión de cardio, deberíamos de sentirnos llenos de energía y no sentir ningún tipo de vértigo o mareo. Aquí están algunas de las posibles razones:

Estamos realizando ejercicio con el estómago vacío. Algunas personas hacen ejercicio bien temprano por la mañana antes de ir a trabajar.El cuerpo está bajo de energía en ayunas por lo tanto si esto le sucede, debemos de comer algo ligero como fruta o harina de avena una media hora antes de hacer ejercicio.

No estamos bebiendo suficiente agua. Si realizamos ejercicio durante largas horas y no se bebe la suficiente agua, como se suda perdemos agua.

Las personas que sufren de presión arterial baja suelen tener este tipo de problema. Para solucionarlo se debe empezar el ejercicio despacio y sin prisas para amoldar todo nuestro cuerpo al ejercicio y evitar posibles mareos.

Si estamos realizando ejercicio muy duros y excesivos antes de tiempo puede causarnos mareos. Si nuestro cuerpo no esta acostumbrado a ejercitarse con este tipo de ejercicios en los que se trabaja de forma rápida y de larga duración, el sobre entrenamiento y la falta de calentamiento puede causar mareos.

Por último, pero no menos importante, a veces, cuando dejamos de correr o andar en bicicleta de forma repentina , podemos tener mareos o leves desvanecimientos. Algunas personas incluso se desmayan.

Cuando estamos ejercitando el cuerpo, el corazón bombea con más fuerza y más rápido. Con este bombeo se incrementa el flujo sanguíneo a los músculos el ejercicio activo y los vasos sanguíneos de la piel se expanden para disipar el calor. Cuando el ejercicio termina de repente, el corazón ralentiza la actividad de bombeo y con ello la disminución de la circulación de sangre a pesar de que los vasos sanguíneos permanecen dilatados. Como resultado de esto, la presión arterial puede caer al suelo y una persona puede sentir mareo.

Para evitar mareos después del ejercicio, es importante disminuir la velocidad del ejercicio de manera lenta y constante para ayudar el mantenimiento de la frecuencia cardiaca y la circulación sanguínea.

Esperamos que estos consejos dados por un entrenador personal le ayuden. Si ninguna de las anteriores causas solucionan su problema con los mareos es recomendable consultar con su médico para un mejor asesoramiento.